sábado, 25 de mayo de 2013

El río Chicamo es un pequeño milagro en medio de la nada. Nace en la cara norte de la sierra de Crevillente (Alicante), al socaire de unas precipitaciones ligeramente menos tacañas que la media comarcal, y se dirige en derechura al sur, serpenteando perezosamente entre las yermas parameras de Abanilla.
Como hacía años que no me dejaba caer por allí, esta mañana me he decidido a echar un vistazo. Y lo cierto es que no ha defraudado mis expectativas. Pese al escaso caudal del río, poco más que un hilillo de agua, a su vera crece el soto con holgura, contrastando con los severos eriales aledaños. En casi todo el cauce la rambla es relativamente ancha, aunque en algunos puntos se angosta hasta hacerse casi claustrofóbica.




La avifauna de esta zona es abundante, aunque no se deja fotografiar con facilidad. Pero, ¡qué demonios!, hay vida más allá de las aves. Y si algo abunda aquí es el menudo bicherío, que hace de este paraje un paraíso para el amante de la fotografía macro.
Y para muestra, unos pocos ejemplos:








La ruta se puede seguir en http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4578408

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