martes, 25 de junio de 2013

Esta tarde me he dejado caer por el Clot de Galvany. Tenía curiosidad por ver si volvía a encontrarme con la pareja de zorreznos del pasado mes de abril.
Primero me he acercado a la charca de anátidas, donde chapoteaba la avifauna avitual: fochas, pollas de agua, alguna ruidosa cigüeñuela... En eso he visto moverse algo entre las matas, a un par de metros de mi. Al fijar mi atención he advertido la presencia de una simpática rata gris comestrajeando algún jugoso tallo. ¡Eh, un momento! ¿Desde cuando las ratas son simpáticas? Bien, reconozco que toparte con una por la acera de una ciudad puede resultar bastante repulsivo, pero en un medio más agreste resultan hasta graciosas. Y para muestra un botón...


Después me he encaminado a la charca natural, pensando que a estas alturas del año se habría convertido en un auténtico secarral. Por eso ha sido una agradable sorpresa comprobar que aun quedaba algo de líquido, en forma de pequeños aguazales repartidos por el estero. Escondido tras el ventanuco del observatorio he visto un alcarabán a unos cuarenta metros de mi, y me he empleado a fondo en inmortalizarlo.


En eso estaba cuando un zorro, en pleno nomadeo cinegético, ha levantado al volátil. Una raposa siempre es bienvenida, y a esta le he podido hacer unas pocos fotos antes de que se perdiera entre la maleza. Lamentablemente en todas me daba la espalda, por lo que el interés del documento es meramente testimonial. Por otra parte, es evidente que este ejemplar está demasiado talludito para ser uno de los dos cachorros que estaba buscando.



A todo eso habían numerosos conejos correteando por el estero, mientras merendaban suculentos tallos de salicornia. A falta de un motivo fotográfico mejor, les he hecho unas cuantas fotos.



Poco después el alcarabán ha vuelto al mismo sitio de antes, para poner de manifiesto su querencia por el puesto.

El Clot, una discreta laguna endorreica rodeada por unas pocas hectáreas de terreno agreste, sitiadas a su vez por todo tipo de edificios residenciales y recorrida a diario por cientos de visitantes. El panorama es poco prometedor, y sin embargo... ¿Qué tendrá este sitio que nunca deja de sorprenderme?


No hay comentarios:

Publicar un comentario